Gracias, doctora, por su atención. Es un ser humano maravilloso y se nota que ama su profesión, que no la ve como un negocio. Lamentablemente, en otros lugares donde llevé a mi hija la atendían apenas 15 minutos, en espacios poco adecuados y con costos altísimos, como si fueran especialistas.
Con usted fue totalmente diferente: realizó una historia clínica completa, valoró todo desde su habitación y quedé gratamente sorprendida. En una sola sesión mi hija mejoró al 100%. Además, su atención es personalizada y sus palabras son muy sabias. Usted demuestra que no se necesita tanta tecnología para lograr una buena salud respiratoria.
¡Mil gracias, doctora!
Paciente